Octubre de 2000- El agua potable es
extremadamente escasa. Los niños tienen que mendigarla a
los habitantes de la ciudad, y a veces deben andar varios kilómetros
antes de conseguir un poco. En cualquier caso, no hay garantía de que el agua esté limpia.
El agua contaminada es una de las principales causas de enfermedades
entre los refugiados.